Por qué mudarse en Triana no es como mudarse en cualquier barrio
El núcleo histórico de Triana, alrededor de la calle Pureza, la calle Betis y la zona de la parroquia de Santa Ana, se trazó mucho antes de que existieran los camiones. El resultado son calles angostas, algunas con tramos peatonales o de circulación restringida, donde no siempre es posible aparcar el vehículo de mudanzas junto al portal. En esos casos la clave es calcular bien la distancia de porteo y situar el camión en el punto autorizado más cercano, normalmente cerca del Altozano, San Jacinto o las arterias que conectan con el puente de Isabel II.
A esto se suma el ritmo del barrio. Triana vive mucho en la calle, y zonas como la calle Betis o el entorno del Mercado de Triana tienen una afluencia peatonal constante, sobre todo en fines de semana y temporada turística. Por eso planificamos los horarios de carga buscando los tramos de menor tránsito y reduciendo al mínimo el tiempo de ocupación de la vía.